La salud mental , un tema escabroso sin duda, donde las interrogantes de cómo se debe comportar, pensar o relacionarse el individuo, cómo es que debe dirigirse el ser humano a lo largo de su vida para que sea considerado como un ser normal, interrogantes que confluyen entre un discurso fantástico de la brujería como respuesta de conductas que no conocían , como esta necesidad imperativa de encuadrar lo cotidiano del sujeto en un discurso científico mecanicista que requieren del juicio exacto de deber ser.
Basada en hechos reales, narra la historia de Susanna Kaysen,una chica de 17 años que ingresa en un psiquiátrico a finales de la década de los 60 con un diagnóstico de trastorno borderline y conducta promiscua.
Nos presenta al psiquiátrico como institución de secuestro,como diría Foucault,donde la ciencia psiquiátrica y los diagnósticos médicos se confunden con los juicios morales propios de una sociedad que estigmatiza y recluye a todo aquel que se desvíe de los estrictos límites de la "normalidad" y la "moralidad". Así, las conductas promiscuas, la pereza,la rareza, son castigadas como pecados capitales. O dicho de otro modo, no son tratadas como problemas psicológicos diagnosticados por una ciencia médica objetiva. El "paciente" no es el loco, sino el inadaptado
El objetivo de ver y compartir la película de Inocencia Interrumpida es abrir un espacio de discusión sobre el acercamiento que debemos tener de la realidad el trabajador social, con una mirada diagnóstica, elemento fundamental de la psiquiatría, o como un devenir sociohistorico de lo que se considera en la actualidad la salud mental.
Contestar la siguientes preguntas.
¿Las conductas de las protagonistas se considerarían anormales?
Basada en hechos reales, narra la historia de Susanna Kaysen,una chica de 17 años que ingresa en un psiquiátrico a finales de la década de los 60 con un diagnóstico de trastorno borderline y conducta promiscua.
Nos presenta al psiquiátrico como institución de secuestro,como diría Foucault,donde la ciencia psiquiátrica y los diagnósticos médicos se confunden con los juicios morales propios de una sociedad que estigmatiza y recluye a todo aquel que se desvíe de los estrictos límites de la "normalidad" y la "moralidad". Así, las conductas promiscuas, la pereza,la rareza, son castigadas como pecados capitales. O dicho de otro modo, no son tratadas como problemas psicológicos diagnosticados por una ciencia médica objetiva. El "paciente" no es el loco, sino el inadaptado
El objetivo de ver y compartir la película de Inocencia Interrumpida es abrir un espacio de discusión sobre el acercamiento que debemos tener de la realidad el trabajador social, con una mirada diagnóstica, elemento fundamental de la psiquiatría, o como un devenir sociohistorico de lo que se considera en la actualidad la salud mental.
